Para celebra el Día De las Madres le queremos contar un poco de la historia de nuestra mama.
Nuestra mamá nació en Chiltiupan, un pueblito en las montañas del Puerto De La Liberta. Nuestros abuelitos tenían una tienda y terrenos de agricultura. Mama Coro, nuestra abuela, se encargaba en el trabajo de la tienda y Papa Chuz en atender la finca y el ganado. Mamá es la hija menor de una familia de 13 hijos. Como la niña de la casa mamá se crio diferente a sus hermanas. Sus hermanas tenían que ayudar con el trabajo de la casa. Cuidando los hermanos menores, haciendo pan, queso, o bordando para vender. Nuestras tías nos cuentan de los pañuelitos que bordaban con corazones para vender en los bailes del pueblo. El oficio de mamá erra el trabajo de la tienda, atendiendo los clientes. A mamá le gustaba que la tienda estuviera alegre con música y cuando no habían clientes se ponía a pintar sus uñas.
La cultura Latina es dominada por el hombre, más en los tiempos cuando mamá se crió. Sus hermanos, todos fueron educados terminando sus estudios en la Universidad. Al contrario las hembra solo fueron a la escuela primaria o secundaria. Cuando Papa Chuz murió, a sus hijas no les dejo herencia. Sus pensamientos erran que a sus hijas, su esposo las tenían que mantener pero a sus hijos ellos tenía que mantener su familia. Gracias a Dios por su misma voluntad y por ser trabajadoras las hijas todas han salido adelante.

Irma y Victorino, 1963
Cuando mamá se vino para Los Estados Unidos a reunirse con Papá era el año 1959. Sus hermanos le suplicaron que lo pensara bien lo que estaba haciendo, en Los Estados Unidos iba a tener que trabajar. El primer trabajo que encontró Mamá era en Los Angeles en una fábrica de sándwiches. Para trabajar allí mamá se tuvo que cortar sus uñas y lloro. Mamá tenía una cárstica fuerte, siempre diciendo “Que no hay que darle el brazo a torcer.” Entre poco tiempo mamá y papá se movieron a San Francisco donde encontraron trabajo en una laundry. Mamá es económica y en 1963 había ahorrado dinero para dar de entre en una casa. Ellos compraron una casita en Sur San Francisco donde nos creamos. Continue reading “Dos Voces, Un Destino: La Señora Contenta” »